01Evaluar primero los sistemas existentes
El estudio técnico inventaría cámaras, lectores, zonas de intrusión, conectividad y mantenimiento. Identificamos lagunas y límites de integración antes de recomendar cambios. Se propone sustituir equipos cuando el sistema existente no cumple los requisitos operativos acordados.
02Transformar alarmas en decisiones verificadas
Las consignas definen verificación, gravedad, intentos de contacto y activación de respuesta. La central registra las actuaciones y deriva a los equipos locales habilitados cuando procede. El cliente acuerda quién autoriza la intervención y cómo escalar alarmas sin resolver.
03Incluir privacidad y mantenimiento
Los accesos, la conservación de vídeo y la ubicación de datos siguen la ley local y la política del cliente. Se documentan responsabilidades de mantenimiento y escalación de averías. Los informes distinguen fallos, falsas alarmas e incidentes confirmados para corregir problemas recurrentes.